Enésima decepción de la temporada, esta vez a manos de un Valencia que poco o nada tuvo que esforzarse para sumar los puntos en litigio. Le bastó con cerrarse bien atrás y aprovechar un par de los errores que este Sevilla comete cada partido y que todos sus rivales aprovechan tan bien.
El Sevilla, como su afición, está romo, tocado, hundido… Ni siquiera me consuela suponer que alguien en la cúpula de esta entidad hará algo, porque es de suponer que alguna acción drástica alguien tendría que llevar a cabo. La suerte, más fundamental de lo que parece en este deporte, ha dado la espalda de forma definitiva a este Club y por lo que se ve, nadie es capaz de hacerla girar.
Muy malos tiempos corren para los sevillistas y ni siquiera parece que podamos apelar a la ‘unión’, para sacar esto adelante. Triste.



















La única esperanza que me queda es que peor no se puede hacer. Los números son de descenso por duro que suene y más que los numeros, las sensaciones. En fin, espero que no se tire la toalla y que se siga trabajando y mentalizando al sevillismo de que lo que toca es sufrir. Solo nos queda que caiga la breva de la Copa. ¿Qué coño esta pasando?. Esto es de locos y triste, muy triste.
Lo prioritario en estos momentos para nuestros dirigentes son ellos y el equipo, y la entidad, se las pela.
Todavía lo puedo decir más claro, pero bastante más.
Saludos.