Leo en la blogosfera sevillista comentarios sobre el cambio dado por nuestro presidente y nuestro director deportivo de unos años para acá, asunto con el cual no puedo estar más de acuerdo y del que diré algo más.
Lo primero que me llama la atención es que casualmente tan llamativo y nefasto giro para la entidad, lo hacen curiosamente ambos directivos al unísono y que dicho cambio no solo es referente a la gestión, sino también al talante.
Reflexiona nuestro ‘Talibán’ sevillista Rafa García, sobre lo que ha variado la actitud del presidente en aquello de la “calderilla”. Entonces no le ponía freno nadie y ahora con su actual y nueva cara, el vaivén económico parece amedrentarlo, demostrando o al menos aparentando, cierta falta de determinación.
En contraposición con mi argumento y con los de muchos otros sevillistas (solo oigo comentarios en este sentido), hay otra corriente (casi inexistente por tamaño), que deriva sus opiniones y argumentos en un entonar viejos tiempos y recuerdos pasados, sin querer efectuar la menor crítica sobre lo que los demás definimos como una tragedia en puertas.
No es menos insólita la ‘guerra’ entre Del Nido y los Biris, que parece no tener fin y que tiene al Ramón Sánchez-Pizjuán como un cementerio cada domingo, algo de lo que nuestros rivales han conseguido finalmente aprovecharse.
Y es que tampoco existe ningún salvavidas en lo deportivo al que agarrarnos en estos momentos, todo lo contrario, solo oír las posibles ventas de nuestros pocos valores deportivos, que es lo que se viene haciendo en los últimos tres años, me pone la carne de gallina.
Además, si lo anterior no es para echarse a temblar, escuchar con atención las últimas declaraciones de Del Nido, Monchi o Míchel, es como un martirio chino… ¿Aquí todo va bien?
Eso de “aquí no pasa nada y solo hace falta paciencia” a mi entender, solo hace confirmar la existencia de enfermedad grave y la pérdida absoluta de esperanza en la llegada de lo que yo considero ‘soluciones objetivas’.
Espero una feliz entrada de año para todo el sevillismo y que en materia deportiva, 2013 nos coja confesados. Saludos”.
Padre Manuel



















