En el día de hoy ha sido presentado Hedwiges Martínez Maduro, en adelante y por evitar llamarle por su nombre, ‘Maduro’, como es conocido futbolísticamente. Al igual que ocurriese con el portero Diego López, a la prensa deportiva nacional y especialmente a la local, la han vuelto a ‘pillar cazando moscas’. Ni una sola sospecha de un fichaje que según Monchi, se venía fraguando desde hace más de dos semanas.
Maduro, en palabras de esa Red que todo lo sabe, lleva en España cinco temporadas como jugador del Valencia CF. En ellas ha intervenido en 11, 22, 18, 19 y 7 partidos de Liga respectivamente, no acumulando más en esta última temporada por culpa de una maldita lesión de tobillo con la selección holandesa, con la que ha sumado un total de 18 internacionalidades. Esa lesión impidió al Valencia CF. sacar tajada económica por el holandés el pasado invierno, teniendo que asumir la disminución de su valor de mercado cogido de la mano de sus últimos meses de contrato. Podría considerarse un caso parecido al del Sevilla FC. con Arouna Koné (dos debilidades de Ronald Koeman), aunque en un grado de rendimiento y frustración, millonariamente opuesto. El Valencia ha dejado de sacar tajada a una inversión ¡seis veces menor! de la que hizo el Sevilla con el costamarfileño. A finales de 2007 el Ajax, ex equipo de Escudé y De Mul, consiguió sacar al Valencia 2 m./€ por Maduro, a sabiendas de que en junio de 2008 no renovaría su contrato y marcharía como ahora, sin ver un solo céntimo de euro. En la Eredivisie holandesa sumó 70 partidos de competición doméstica distribuidos en cuatro temporadas y en números similares o inferiores a los acumulados en Valencia.
Por lo que hemos leído en los últimos dos días, la afición valencianista celebra la marcha de Maduro, más aún tras temer que aceptase la propuesta de renovación de la entidad levantina. El holandés ha pasado con más pena que gloria durante el último lustro en nuestra Liga, esa que ahora tienen secuestrada Madrid y Barcelona. Si hacemos caso a lo que los valencianistas han visto a este jugador durante ese periodo de tiempo, no tendríamos más remedio que mirar malhumorados hacia la secretaría técnica sevillista, que por otro lado hizo bien hace unas semanas en advertirnos de sus intenciones para la próxima temporada.
Ramón Rodríguez Verdejo sabe lo que es acertar de forma admirable en sus fichajes y equivocarse de forma desmesurada en los mismos. Casos como el de Alexis Ruano tenían un destino cantado en nuestra SAD. y sin embargo, se acometieron sin escatimar los millones que se nos exigían. Bien es cierto que Maduro llega como ‘agente libre’, que también se llevará lo suyo, pero no es menos cierto que los números acumulados durante no pocas temporadas no han convencido sino en los entrenamientos, donde todos coinciden en señalarle como un grandísimo profesional.
En nuestra sorpresiva indiferencia, saltó en el día de hoy el nombre de Manu Gimeno, periodista deportivo del diario AS en su edición valenciana. Un redactor que acumula más de 900 y 700 simpatizantes en los dos perfiles sociales más populares y que ha trabajado para medios locales como la Cadena Ser o los desaparecidos Valencia Hui y Diario de Valencia. Sin lugar a dudas, se podría decir que Manu se ha convertido en el mejor aliado de esta apuesta personal de Monchi para el Sevilla 2012/13. Resulta sorprendente que de ser cierto su parecer sobre las prestaciones de Maduro, su destino final vaya a ser un Club que no jugará competición europea alguna la próxima temporada. Estando el mercado como está y suponiendo su inversión un coste ‘cero’, un hipotético éxito del holandés en Sevilla relanzaría de nuevo ese ‘bueno ojo clínico’ que hiciera de Monchi el mejor secretario técnico de nuestro país en el segundo lustro del siglo presente. A día de hoy parecen proliferar más las lanzas que las hojas de laurel y a simple vista, no se aparenta dar la sensación de hilar muy fino. ¿O tal vez sí? Que dictamine el tiempo.
Deseemos por el bien de nuestros intereses, que las palabras del tal Manu Gimeno sean ciertas, porque si es por los que hasta ahora eran sus seguidores, “la llevamos clara”:
“Hedwiges Maduro es de esa clase de futbolistas que adoran los entrenadores, pero que pasa casi inadvertido para la grada. Trabajador nato en los partidos y entrenamientos, de carácter afable y positivo, inteligente (el que mejor manejaba el extenso libro de estrategias de Unai) y con una enorme polivalencia. Llegó a Valencia para jugar de mediocentro defensivo, pero cuando había alguna baja Emery la cubría con él por los pocos errores que comete. Acabó jugando de central e incluso de lateral derecho porque Unai se ‘enamoró’ de su perfección. El ex técnico ché llegó a decir: “Maduro ayuda incluso desde el sofá de casa”. Un flechazo que pudo continuar porque lo quería para su Spartak (sabe lo beneficioso que es para un vestuario), pero Hedwiges antepuso lo deportivo al dinero y quiere demostrar en España lo considerado que es en Holanda. Tiene la disciplina táctica-técnica de la escuela del Ajax y sólo una lesión de tobillo le quitó la Euro con la subcampeona del Mundo. En su presentación como ché se comparó con Pirlo, pero se equivocó porque su perfil se asemejaba más al voraz Marchena, pero con dosis de fútbol de alta cuna y muchas menos patadas. Maduro se aburrió en Valencia de ser todo menos mediocentro, sí, un caso extraño porque es de los fijos con la Orange y en Mestalla al final era central por decreto. Acierto del Sevilla”.
Permítasenos suponer que si el tal Manu Gimeno tuviese que vender una ‘moto’, lo haría con idéntica destreza. Locos estamos porque sus palabras rebosen objetividad.
De lo que no nos cabe duda, es de que el sevillismo de nuestro siglo es muy diferente al que veinticinco o treinta años hacia atrás, se dejaba imbuir con nombres como los de Miguel Ángel Peirano, Amaro Carlos Nadal, Juan Álvarez, Julio César, Dante Sanabria y compañía, futbolistas a los que en su vida habían visto jugar, teniendo que aceptar ‘sí o sí’ la supuesta fama de gran jugador que venía a engrosar nuestra plantilla de jugadores. La llegada de aquellos ‘cracks’, tenía la misma similitud que la de un mesías que consiguiera sacarnos del ostracismo, llenándonos de ilusiones en nuestros anuales descansos estivales. Hoy en día, amén del innumerable número de partidos de fútbol que nuestras retinas han consumido a través de ‘la caja tonta’, la información digital ha conseguido romper nuestras fronteras del desconocimiento con la misma facilidad con que un cuchillo profundiza en mantequilla recalentada. Si alguien dice ‘X’, esa ‘X’ es desglosada de la cabeza a los pies en cada página en que la busquemos, para que a nadie le quepa duda de las cualidades de esa ‘X’ sin temor a equivocarnos. Y si por un casual hubiese dudas, será difícil no encontrar un video en el que podamos ver en acción a esa ‘fantástica X’ que llega a nuestra Ciudad. Más aún, no es nada difícil encontrar los comentarios a los pies de cada noticia, de los que hasta la fecha han sido sus más fervientes simpatizantes, en muchos de los casos la más veraz fuente de información.
Es evidente que si este Maduro triunfa en el Sevilla será por no parecerse a lo que como futbolista ha sido hasta ahora y a pesar de que sus 27 años parezcan no dejarle excesivo margen de mejora. Eso sí y como ya hemos expuesto con anterioridad, poco o nada tiene que perder nuestra secretaría técnica y eso mismo podrán reprocharle en este caso las hienas ávidas de sangre que pululan por los medios sevillanos de incomunicación deportiva.


















