
Mucho más agrio que dulce resultó sin duda el partido de despedida de la temporada en el Ramón Sánchez-Pizjuán. Agrio por el mazazo económico, deportivo y moral que supone para la Entidad quedarse sin participación europea para el próximo curso, causado principalmente por el total desacierto en la política de fichajes de los dos últimos años. Agrio además por la irreparable pérdida, una más, que supone para los sevillistas la marcha del gran Frédéric Kanouté. Su adiós se suma al triste paso del llamémosle ‘tiempo’ que iniciasen los Alfaro, Puerta, Castedo, Navarro, Alvés, Ocio, Poulsen, Martí, Fabiano, Adriano, Renato o Capel, venerados representantes del ‘Magnífico Sevilla’ del siglo XXI. Las lágrimas y la emoción no podían tener mayor justificación. Si la derrota ente los verdolagas supuso el peor final posible a tan lamentable temporada, la partida de Kanouté simboliza la brecha de una profunda herida en el corazón de todos los sevillistas. No hay palabras para describir cómo nos sentimos, ni lo que Frédéric ha significado para tod@s nosotr@s.
El partido por otro lado y justo es decirlo, también resultó ‘dulce’. Primero por el resultado, dado que el Sevilla supo al fin machacar a su rival, algo a lo que históricamente no nos tiene acostumbrados. Eso solamente lo suelen hacer Madrid y Barcelona allende las ventajas económicas de las que disponen cada temporada. Como dijimos tras el 3-0 al Zaragoza, si se pueden marcar más goles ‘y se podía’, hay que hacerlo. Los golaverages particulares tienen vital importancia cada temporada. En ésta, final y desgraciadamente no será así.
Dulce también por los goles de Babá Diawara que demuestra, para lo poco que ha jugado, mucho mejor porcentaje de acierto del que obtiene Álvaro Negredo cada temporada. Seguramente nadie mirará al vallecano cuando enjuicien la labor de Marcelino, Míchel o el propio Monchi, pero en la administración de este blog nos suele dar por preguntarnos, qué habría sido de esta temporada si tantísimas ocasiones erradas por el internacional madrileño hubiesen ido, ‘al menos’, entre los tres palos. Nunca lo sabremos, ni queremos.
Nos gustaría enormemente que el sevillismo, especialmente ese que históricamente ha desplegado su repertorio de gritos y silbidos a nuestros jugadores, no le de una vez más por creer a los cuatro mentecatos que desde ya, vienen expresando que “Babá se presenta como el sustituto de Kanouté”. Jamás se escribió mayor fanfarronada y lo peor es que siempre hay, a veces en mayoría, quién se las cree.
Como extraordinariamente destacable describiríamos el partidazo de Jesús Navas, convertido en el tercer mejor pasador de la Liga y que intervino en cuatro de los cinco goles del equipo. Redactaron que la llegada de Míchel parecía suponer un cambio significativo en el desarrollo del juego de Jesús. Algo escrito con objetividad y coherencia. Bien.
Otros datos relevantes del partido nos parecieron el hecho de que Cala jugase al fin en su sitio (buen partido), la valiente alineación de Coke ante una amplia mayoría de la afición que lo repudió vilmente, las indiferentes sensaciones que no deja de producirnos Trochowski, la buena respuesta de Deivid en tareas de mediocentro, las posibles despedidas invisibles de algunos como Guarente o Palop (otro vuelco al corazón) y el primer gol de un Reyes que se despide de la temporada en casa de forma muy diferente a la que llegó en diciembre.
El devenir del resto de partidos de la jornada ha determinado que el Sevilla no se juegue ‘prácticamente nada’ ante el Espanyol el próximo domingo a las 20:00 horas. No es de recibo la ubicación del partido en el horario unificado de la RFEF, aunque no nos vamos a extrañar ahora de las decisiones de la entidad que preside Ángel María Villar. Y escribimos ‘prácticamente’ por aquello de la ‘Clasificación Histórica de la Liga’ a la que en este blog solemos hacer referencia y que a comienzos de temporada situaba a los periquitos (6º) con 55 puntos por encima de los sevillistas (7º). De ganar en Cornellá-El Prat, los sevillistas habrán reducido en siete los puntos de diferencia, algo en lo que al menos en este site, nos gusta hacer hincapié. Por cierto y sobre este tema, ¿saben con quién tiene el Sevilla Fútbol Club, a día de hoy, una diferencia de 789 puntos?… Si fuese por tirar cohetes montábamos una Falla. Pobrecitos.



















¡¡¡Tendríamos que haber metido un par de goles la semana pasada y quedar con el Rayo 3-2!!!.
Saludos.