‘Quien mal anda, mal acaba’. Perfecta frase para definir el final de Liga de este mal Sevilla que cerrará la temporada la semana que viene muy abajo en la tabla clasificatoria. Una vez más, lamentable inversión en jugadores que han ido perdiendo la poca credibilidad que les quedaba. Infinitas han sido las ocasiones que este Sevilla ha tenido de reengancharse al tren europeo, todas ellas baldías. Venimos diciendo desde hace semanas, que este Sevilla no se merece absolutamente nada en esta Liga y desgraciadamente, así ha acabado siendo. Momento para la reflexión, para respirar profundamente y empezar a tomar decisiones importantes. La primera definir ‘a la orden de YA’ el nombre del próximo entrenador. Miren, desde que finalizó el Sevilla-Levante, me recorrió por el cuerpo la sensación de que la hora del regreso de Joaquín Caparrós había llegado. Sinceramente, creemos que la vuelta de Joaquín es un giro al pasado importe, sería un paso atrás para poder dar un nuevo gran salto hacia delante. Creo que el fútbol de Joaquín tiene grandes limitaciones, que son las que evitan que pueda hacer finales de Liga de mucho mayor valor. Sin embargo, no podemos dudar de que la TENSIÓN de la que dota a sus jugadores, sean de la categoría que sea, no la sabe inculcar nadie mejor que él. En otras circunstancias preferiría un entrenador que nos permitiera dar un salto más cualitativo, en éstas, queda apretar los dientes, asumir todo tipo de sonrojos a partir de ahora, callar y empezar a demostrar que somos capaces de volver a sentirnos orgullosos de nuestros jugadores. Desgraciadamente quedan más de cuatro meses para que comience la temporada 2012/ 2013, pero es tiempo más que de sobra para tomar decisiones coherentes, algo cuyo significado empezamos a olvidar.
Por otro lado, consideramos que los verdolagas se han cobrado su justa ‘venganza de satisfacción’. Siete años ‘mamando’ títulos sevillistas y un descenso a Segunda en 2009, son una losa para el corazón muy difícil de sobrellevar. Lo hicieron con orgullo y resignación y ahora han vuelto para revertir un ‘NO’ que mató a Marcelino y que se ha convertido en motivación de una entidad que al fin navega con cordura en nuestra Ciudad. Aunque siempre les desearé la peor posible de las trayectorias, en estos momentos solo nos queda felicitarles.
Esta mañana, mis alumnos Javi, Sergio, Alberto y Marga, mientras mostraban con orgullo su camiseta verdiblanca, me pedían implicación con el resultado del partido. A Javi le miré a los ojos y le dije: “1-2. Tenéis la motivación suficiente para jugar vuestro último gran partido de la temporada. La misma que le falta a la cara de los jugadores del Sevilla desde hace tiempo”.
Es lamentable que este Sevilla transmita tanta obviedad.



















Me uno a ti y también felicito a los verdolagas, tiempo ha pasado para que los pobres puedan disfrutar de una victoria.
También coincido contigo con lo de Caparros, más que nada para meter en cintura a muchos y darle oportunidades a los canteranos.
Mala noche sin duda y futuro incierto, mucho tiempo advirtiendo la nefasta gestión deportiva, ahora estamos sin equipo y sin dinero.
Toca olvidar cuanto antes la temporada.
Saludos.