“Esta es la mejor liga del Mundo”, (¡Y una Mierda!). Eso de ‘la mejor’, es la mentira mas grande jamás contada. En una competición de 38 jornadas, que a falta de tres, los del ‘bombín’ tenga 91 puntos y los de la barretina 84, 1º y 2º clasificados y el 3º y 4º los de las fallas y los boquerones 55 cada uno, o sea 36 y 29 puntos menos de diferencia, además de ser un abuso es una barbaridad que no debería ser consentida por las autoridades europeas del fútbol FIFA y UEFA, e incluso por las autoridades gubernativas de todos los países de Europa.
Ni entiendo ni comprendo cómo se puede llamar ‘competición’ a la Liga española, cuando antes de empezar ya se sabe que Barcelona y Madrid o Madrid y Barcelona, ocuparán el primero y segundo puesto pase lo que pase. Los 18 equipos restantes que la componen jamás podrán optar a ser campeones o subcampeones, siempre serán meras marionetas que se exponen a ser pisoteados o humillados, para disfrute y jolgorio de catalanes y madrileños, que ven a sus ídolos marcar goles con bailes y cuchufletas, mientras los demás sucumben a las previsibles ‘palizas’. Solo nos queda esperar a que algún día los agraviados, hartos de estar hartos, exclamen: ‘hasta aquí hemos llegado, o se reparten equitativamente los beneficios del fútbol para que todos tengan las mismas opciones o nos retiramos de la Liga española para que los dos todopoderosos se la jueguen entre ellos’.
A los incrédulos, si es que los hay, les invito a que repasen los resultados y clasificaciones de la temporada anterior y de la que está a punto de acabar, comprobarán la verdad de lo expresado anteriormente. Verán goleadas vergonzosas infringidas por los dos colosos sobre la inmensa mayoría de invitados que sirven de ‘diana’. En general, todos han sufrido el bochornoso e ignominioso ridículo.
El Sevilla, como es lógico, viajó a Madrid con la intención de plantarle cara al ‘cacique’, a sabiendas de que le esperaba una ‘fiera herida’ tras la eliminación de la competición que quita el sueño a su afición y presidente. Pero como de alguna manera cabía preverse, si no sería por un lado sería por el otro. El encuentro comenzó a perderse en el minuto 4, cuando el tal Mateu Lahoz, el árbitro predilecto de Mourinho según sus propias palabras porque “deja jugar y el fútbol es para jugar”, decidió parar el partido por una falta inexistente de Negredo, cuando Federico Fazio había puesto el 0-1 en el marcador. El Sevilla, un año más, se daba cuenta de que sería poco menos que imposible ganar en el Bernabéu.
No era que pensara que el valenciano iba seguir perjudicándolo, no, sino porque vio, quizás equivocadamente, que si nada mas empezar el partido te cortan la ilusión de ponerte por delante, las sensaciones son tan negativas que empiezas a creer que este no será tu día y mas aún cuando catorce minutos depués el portugués Cristiano, tras dejar en el suelo a Coke, marca el primer gol. Pero que el Sevilla también sabe jugar al fútbol, aunque sea en el mismísimo Bernabéu es algo que nadie a estas alturas duda, quizás algún necio. El equipo de Míchel empezó a desarrollar un fútbol fluido y rápido, con acertados pases y claras ocasiones de gol, pero con la rémora, en los momentos clave de la temporada, del desacierto más frustrante. Mientras José Antonio Reyes se lucía en el centro del campo, poniendo fantásticos balones a sus compañeros, Jesús Navas se hacía notar por su banda, creándole problemas a Marcelo. Ni uno ni otro encontraban respuesta en sus compañeros. Al Madrid le bastó la calidad de su jugador más costoso, como al Barcelona le viene bastando la de Messi, para poner distancias con su oponente.
Nada mas empezar el segundo tiempo (m.48), un centro de Di María para Benzemá volvía a poner en evidencia las deficiencias de Coke, para abrir distancias en el marcador. La cosa, aunque esperada con antelación, se empezaba a poner definitivamente fea. En el m.52 Benzemá convertiría en goleada la mañana en la Castellana, para injusto endurecimiento de los números de Javi Varas. Resultado final del encuentro.
De ahí hasta el final (cuarenta minutos por delante), pudieron darse varias circunstancias sin que se diera ninguna de ellas, la goleada de costumbre o la esperada eclosión del ‘amor propio’ sevillista (aún por venir). Seguramente por el lógico cansancio de los madrileños, se dejó de ver la cascada de goles y por ende, la contienda se cerrara en una más o menos modesta derrota y no en la cruel goleada que previsiblemente destrozaría el golaverage nervionense.



















Esta liga es una mierda al cuadrado.
Principalmente por permitirse esta desigualdad económica entre los “grandes” y el resto de equipos españoles, tanto de primera como de segunda.
Además, hay que sumar las ayudas arbitrales y las recibidas desde todos los poderes, aunque esto será IMPOSIBLE que deje de existir, al menos en este país.
No quiero perderme en lo inevitable y dejar de ser critico con nuestro equipo, creo que flaco favor le haríamos al Sevilla si miramos hacia otro lado como hacen muchos sevillistas, perdiéndose en un fanático medidor de sevillismo.
Como ya lo he repetido en cientos de post y en distintos blogs, solo diré como conclusión de la temporada, que hemos fallado estrepitosamente tanto en la configuración de la plantilla, como en el rendimiento personal de bastantes jugadores.
Muchos de ellos han dejado de competir y otros aún queriéndolo hacer, no tienen nivel para este Sevilla de objetivos marcados.
Aunque en la mayoría de los casos demuestro criticas hacia nuestros dirigentes y jugadores, deseo que estos tres últimos partidos nos permitan al menos entrar en la Europa League, no hacerlo sera un duro palo para una entidad mal económicamente y con su miras puesta en las cuentas de resultados.
Suerte para el Miércoles y que gane el mejor, que sin dudas es el Sevilla.