
Haciendo un guiño a uno de sus patrocinadores más recordados, el Sevilla consigue igualar a ocho el número de empates, derrotas y victorias, llevándole a ocupar la mediatriz de la clasificación de la Liga 2011/12. Lo que en otras temporadas supondría vivir de forma indiferente en la zona templada de la tabla, en la presente se convierte en pura adrenalina al existir una ínfima diferencia de tres puntos entre los siete equipos que siguen de lejos la estela del ‘escapado’ Valencia. El objetivo inicial se sitúa a tres puntos, a uno más tan solo del que estaba cuando el 5 de Diciembre se ganó por 3-0 al Getafe de Luis García (Jornada 15). Es increíble el hecho de que tras diez jornadas (30 puntos disputados) y a pesar de la escasez de victorias en ellas, la posición deseada tan solo se haya alejado un escaso punto, lo que da buena muestra de la tremenda irregularidad existente entre los equipos económicamente ‘terrenales’.
Los centrocampistas se siguen reivindicando en un Sevilla diferente
A este Sevilla ya no parece importarle ponerse por debajo en el marcador. Lo que hasta hace una semana habría sido sinónimo de derrota, se convierte al fin en una circunstancia del partido que puede ser perfectamente temporal. Si Tino Costa en el minuto 25 parecía borrar de un plumazo la reacción sevillista vivida ante Osasuna, once minutos después el ‘Pitbull’ Medel reavivaba los renovados ánimos de una afición sevillista muy presente en el estadio de Mestalla.
El chileno evidenció que los percances musculares tienen que ser de gran consideración para hacerle perder un solo partido en el que no medie decisión técnica del entrenador que lo alinea. No solo trazó un enorme polígono estrellado con sus constantes idas y venidas sobre el césped levantino, sino que además se permitió marcar de cabeza el gol que destrozó el plan trazado por la hueste de Emery, tras el gol del argentino.
El Sevilla supo marcar todos los tiempos del partido e incluso se le vio mejor preparado físicamente que en el resto de encuentros de la temporada, en los que siempre pareció faltarle el aliento con muchos minutos por disputar. El gol de Jesús Navas en el minuto 67 fue una clara muestra de la predisposición sevillista para conseguir la victoria en un terreno donde solo los reales de Madrid y San Sebastián habían conseguido salir victoriosos, en una trenzada jugada en la que participaron con acierto Negredo, Rakitic, Kanouté y el Campeón del Mundo natural de Los Palacios.
Con 27 minutos por delante el Sevilla supo jugar sus bazas sin nervios, sabiendo ofrecer en cada instante lo que el partido pedía, mostrando cada jugador una gran predisposición a la que al fin acompañaba la suerte de la victoria. Ni por asomo pasó Palop por los innumerables apuros en los que se vio envuelto Javi Varas la temporada pasada, en un estadio que lo catapultó como uno de los grandes porteros del fútbol español y que hoy le observó como injusto símbolo del cambio de entrenador. En el lado opuesto Andrés representa la ruptura de la dinámica derrotista, como piedra angular de un cambio en el que permanecen hombres como Spahic, Navarro, Medel, Navas o Negredo a los que ahora parece sonreírles el resultado de su esfuerzo. Cosas del fútbol.
No pocos quinielistas habrán mascullado en árabe y no digamos ya, simpatizantes de nuestras derrotas. A mí este momento me recuerda al anuncio televisivo del antiinflamatorio Reflex, en el que un corredor de maratón cae lesionado al suelo y sus perseguidores se alegran por el percance del rival. Cuando ven que le pulverizan el analgésico salvador, la cara de sus rivales simboliza el esperpento y apresuran su paso para llegar antes a la meta.
Es ahora cuando los animadores, que somos nosotr@s, debemos ser la última bocanada de aliento que empuje a nuestro ‘corredor’ a la línea de meta con éxito. Catorce partidos con 42 puntos por sumar a la escarcela. ¿Vas a dejar de luchar? Un Ramón Sánchez-Pizjuán a rebosar el próximo sábado, no creo que esté muy de acuerdo con eso.
Fotografía Agencia EFE





















