La nefasta planificación ha sido palpable y sorprendente esta temporada. Los errores en fichajes ya lo llevan siendo desde hace bastante tiempo, los altísimos costes de los mismos y su nulo rendimiento nos colocan a la altura del país, ello nos está condicionando el presente y posiblemente el corto y medio plazo futuro.
¿Donde quedó la magnifica gestión a la que nos tenían acostumbrado nuestros dirigentes?
Es cierto que las inercias existen en la vida, tanto las positivas como las negativas. En este momento da la sensación que todo se hace mal y hay muchos síntomas que así lo confirman. La bajada de nivel que se vislumbra desde los despachos, parece que han contagiado a los jugadores y técnicos.
Mal Monchi con su labor, compartida y diseñada conjuntamente con el presidente.
Mal Álvarez, su continuos cambios de tácticas y dibujos están mareando a los jugadores y volviéndonos locos a todos. La falta de patrón de juego ya es sabida por todos los contrarios y sus comentarios no tienen desperdicios, en adelante nos visitarán con intenciones de llevarse no solo el empate sino los tres puntos.
Y por supuesto no me olvido de los jugadores, también son profesionales y también hay que exigirles, vivir del pasado en el fútbol es un mal frecuente y un síntoma de debilidad.
Estos jugadores ya no corren como antes, hay quién lo achaca a la preparación física, personalmente creo que el problema es más de cabeza que de piernas. Algunos están demasiado acomodados y otros están cerca de su final de carrera. Algunos jóvenes no demuestran las ganas que se les presuponen, otros no tan jóvenes y recién llegados o no tienen fuerza o dudan de que su opción de compra se haga efectiva en verano.
Falta liderazgo dentro del vestuario y eso o lo pone un jugador que marque las diferencias y que con su personalidad lo transmita o lo ha de poner el entrenador, el cual no tiene la experiencia necesaria para llevarlo a efecto, aunque tome algunas decisiones con esa intención.
Ya es hora de que nuestro presidente baje al vestuario y ponga firme a la plantilla en busca de un cambio de rumbo, pero ocurre que hasta que no sustituya al entrenador podría encontrarse con la falta de credibilidad existente entre los jugadores y el cuerpo técnico, lo que es sin duda responsabilidad del presidente y de Monchi por haber tomado una decisión errónea y repleta de riesgos, como se está viendo.
Llegamos más tarde que nuestros contrarios, el Atlético de Madrid con Quique al frente y el Valencia con Emery, ya nos llevan ventaja, ¿nos esperarán? o posiblemente ya sea tarde. Solo nos queda confiar en la calidad de varios de nuestros futbolistas y que las ganas de estos vuelvan.
Saludos.



















Lamentablemente, creo que tanto Valencia como At de Madrid nos lleva ya demasiada ventaja, obviamente no en cuanto puntos, pero si en el funcionamiento de equipo.
Los ves jugar y ves como estan trabajado tacticamente.
El Sevilla a estas alturas es un caos en ese sentido, y en ello el principal responsable es el tecnico, pero seria muy simple quedarnos ahi.
Hay aspectos en las estructuras de la Entidad que necesitan de una necesaria regeneracion. Cuanto más se tarde en llevarla a cabo, más ventajas nos levaran nuestro rivales.
Un abrazo.