Una vez elegido por los que de esto saben más, hay que estar con él y confiar en que sabrá transmitir y llevar a buen puerto lo mejor de sí mismo, al igual que intentó hacer el anterior entrenador.
Sin embargo creo que en la designación existe un ‘pero’, que quizás haya sido motivo de debate en la junta que preside Del Nido. Al igual que muchos sevillistas, blogueros, rectores de portales de Internet, periodistas y seudo periodistas, comentaron hace ya algunos meses, es más que probable que un ciclo del SFC podría haber llegado a su fin. Quizás se tendría que haber empezado a poner los mimbres de un nuevo SFC basado en la figura de un entrenador de mayores y demostradas cualidades.
En los partidos que Antonio ha dirigido he seguido viendo a un equipo que casi se arrastraba por los campos de fútbol. Estábamos deseando que esto se acabara y pronto. Ha habido partidos donde el contrario nos metía en nuestra área con facilidad, con ataques parecidos a los partidos de balonmano (Villarreal, Valladolid, Barcelona) y otros donde no se sabía cómo mantener el resultado (Getafe) o se hacía a durísimas penas (Málaga, Almería). La impotencia en Valladolid para superar al rival fue manifiesta. Sí, es cierto que en casa ante conjuntos inferiores el equipo se mostró solvente, en Santander se borró del terreno al equipo local, pero ninguno de ellos marcó un antes y un después en el juego. En las dos siguientes jornadas ante Barcelona y el Almería volvieron a verse errores comunes durante toda la temporada.
Sinceramente sigo sin ver ese cambio que otros pregonan. El partido de la última jornada con el gol de Rodri fue de infarto y en la Final de Copa, hasta que marcó Navas nada hacía serenar mis nervios ante el juego del equipo.
Creo que se ha perdido la oportunidad de hacer ese cambio, tener un nuevo entrenador cuyos méritos hablen por sí solos, una nueva forma de jugar, una entrada de aire fresco en el vestuario, un nuevo proyecto ilusionante que el Presidente nos habría hecho ver como tal.
Esta elección me suena a continuidad, a más de lo mismo, que sí, que habrá nuevas caras sobre el césped, que económicamente es lo que más nos interesa, etc., etc…
Ojala me equivoque y podamos ver a ese Sevilla Fútbol Club apabullante que todos tenemos en nuestra memoria reciente.
Y desde este momento y desde aquí, solo pido y digo una cosa ¡Vamos mi Sevilla, Vamos Campeón! A. Álvarez estamos contigo.


















