La celebración del gol de Negredo en Pamplona el pasado sábado, nos recordó bastante a la que tuvo el piloto español de Fórmula 1 Fernando Alonso en el circuito de Nürburgring en 2007. De hecho, incluso le encontramos a ambos ciertos parecidos físicos y a la escena, similitudes más que evidentes.
En aquella recordada carrera, la soberbia de un Alonso en la cima de su carrera, le llevó a chulear a Felipe Massa una victoria en la que recriminaría al brasileño haber intentado desestabilizarle, señalando al cámara una marca en su monoplaza.
La ocasión ‘me la pintan calva’ para considerar, que este tipo de ademanes del asturiano son el único motivo de que dos años después, no defienda aún el color rojo de su deseadísimo Ferrari. Tres años sin conseguir campeonato alguno y ver su nombre en la zona media de la lista de pilotos, creo que han bastado para ver a un Fernando mucho más comedido, cauto y sosegado, en cada uno de los fracasos en los que nos hemos acostumbrado a verle envuelto. ¿Realmente le habrá perdonado ya Ferrari su estupidez? Como ocurre en el mundo del fútbol, lo que acontece en el terreno de juego en él debería quedarse. Señalar ante las cámaras la supuesta afrenta de un compañero en un tramo del circuito, no creemos que conduzca a nada positivo.
Por cierto y con respecto a la escena de la fotografía de la derecha, no me digan que Kanouté con ese gesto más de recriminación que de connivencia, no es enteramente un Felipe Massa que vendría a increparle:
“Marcas y haces una cosa sí, marcas y haces una cosa así…”




