En estos días de reflexión por el parón liguero y de zozobra por la desconcertante derrota sufrida en Mestalla, uno trata de reanimarse futbolísticamente agarrándose con objetiva sinceridad a la nimiedad de los 90 minutos disputados, en relación con los más de 3420 que aún restan por dirimirse en la competición nacional.
No somos los sevillistas los únicos aficionados con el orgullo herido por la realidad que manifiesta que el ‘Invento’ no era tan infalible como todos creíamos. Entre los ‘indios’ de Madrid hay quién intenta minimizar la herida propia con el rasguño en la cara del muñeco vudú de todas sus fobias allende el conjunto de La Castellana. Subido el vecino en el otro extremo de la escalera de la historia futbolística madrileña, algunos tratan de buscar rivalidad con el Mejor Equipo de Fútbol Andaluz de todos los tiempos habidos y por haber, tratando de alancear con comentarios estridentes el orgullo del sentimiento sevillista.
El pasado 4 de abril de 2009 el Sevilla FC, ‘el repetitivo equipo de La Sexta’, iba a estrenar deportivamente hablando el canal de televisión Hogar 10, hoy ya ‘Gol TV’. Solo a través de la TDT podría verse y de forma gratuita el encuentro entre el Recreativo de Huelva y el Club que preside José María Del Nido.
El gol de penalti que marcaría Kanouté iba a distanciar al Villarreal en 9 puntos, a Valencia en 11 y al patético en 14, con tan solo nueve jornadas por delante para el final de Liga. Pocos preveían entonces que los de Nervión iban a encadenar hasta cuatro derrotas seguidas ante Getafe, Valencia, Barcelona y Madrid, recortándose la distancia con sus anteriores perseguidores a 2, 1 y 5 puntos respectivamente.
Tras la derrota en Barcelona por 4-0, uno de nuestros más queridos ‘admiradores’, aquel que responde al probable pseudónimo de Ivar Matusevich, colchonero y con sensibilidad verdolaga, iba a esgrimir una nueva, aunque ya repetitiva, sarta de vómitos antisevillistas. Como en alguna ocasión ya insinuamos, ‘ojo que salpica’:
Su envalentonada sarta de ataques al sentimiento sevillista viene a recapitular:
Del Nido ya se creía que le sobrarían puntos para entrar en Champions’. ‘No decís que es tan importante ganar la UEFA, pues jugadla vosotros cuando os adelantemos, que el 3º puesto nos lo diputaremos los colchoneros con Valencia y Villarreal’. ‘A Del Nido Malone el caballo no le da para más, ¡y decía que le sobrarían puntos para quedar terceros!’. ‘Al calvo le arde la cabeza y su tren ha descarrilado’. ‘Al entorno sevillista le viene bien más humildad, que se callen y vuelvan a la realidad, después de sus delirios megalómanos’. ‘El conjunto del Sevilla es hastiante, ridículo y delirante, me cansa a mí y a España entera’. ‘Compraros una calculadora en el todo a 100’. ‘Dignifíquense del baño que les ha dado el Barça y ganen al menos para nuestra alegraría al Madrid’. ‘Parece que al Sevilla no le salen las cuentas ni para quedar cuartos y se van a tener que apretar los machos siquiera para clasificarse para la UEFA (aquí se equivoca y escribe Champions)’. ‘Sevilla, Sevilla, Sevilla… ¿se te pincharon las alforjas?”
Y todo, absolutamente todo lo escrito, para regocijo, disfrute y admiración de quienes mantienen sus paparruchadas tonterías, en tan repudiado portal internauta.

Y es cierto, habrá que reconocer que en todo el eritema que emana de sus sangrantes estupideces torpezas, no existe ni una sola palabra malsonante a la que podríamos denominar literalmente ‘insulto’.
Sin embargo, me gustaría hacer una apreciación sobre lo que cabría denominar y luego sabréis por qué, ‘calificativos injuriosos’.
Por injuria entendemos: ‘agravio, ultraje de palabra u obra; daño o incomodidad; ofender gravemente de palabra u obra; menoscabar’. Según la RAE, es también un ‘hecho contra razón y justicia, pudiendo considerarse también un delito o falta consistente en la imputación a alguien de un hecho o cualidad en menoscabo de su fama o estimación’.
Ojo a esto de ‘menoscabo de su fama o estimación’, cuando su propio portal lo tacha de ‘francotirador’ y ‘no tener pelos en la lengua’.
Yo por ‘calificativo injurioso’ entiendo TODO lo que este ‘ser’ expresa en su consentida columna cada vez que osa o pretende hablar de MI CLUB, MI SENTIMIENTO y MI PRESIDENTE. Un ultraje que hace daño y trata de incomodarme, ofende gravemente a MI EQUIPO de palabra, lo hace contra razón y justicia e imputa a los sevillistas entre los que me encuentro de ser presumidos, poco humildes, que debemos callarnos, que deliramos, que somos megalómanos, que tenemos un equipo hastiante, ridículo e igualmente delirante, que cansamos a este País o que nos gastemos el dinero en calculadoras de los 20 duros para que nos salgan las cuentas.
¿No es esto acaso tan repulsivo y contestable como el propio insulto? ¿No infravalora acaso nuestra fama y estimación?
Y todo este esparcimiento de la impotencia de un ‘antisevillista’ ¿a qué viene en un día como el de hoy? Veréis, debo deciros a los ‘cuatro’ que me leéis en este blog casero, que ‘Ivar’ se ha molestado con los ‘calificativos injuriosos’ que han podido dirigirse hacia su persona en el par de ‘post’ que se le dedicaron en este lugar sobre su amigable forma de expresar su opinión sobre el Sevilla, los Sevillistas y su Presidente.
No es ya que su propia columna esté salpicada de ‘calificativos injuriosos’ hacia su forma de expresarse, no. No es que cada portal deportivo en el que se permita la opinión del lector, se admita el insulto más feroz ante el consentimiento de administradores que se los pasan por el forro, no. Es que en este ‘blog casero’ y sin remunerar (más quisiera yo), se han vertido ‘comentarios injuriosos’, seguramente de manera injusta. Su misiva dice educadamente así:
“Queridos amigos; simplemente quiero pedir de manera educada que quitéis los calificativos injuriosos para no tener que tomar medidas de otro calibre. Y os doy un consejo: es preferible debatir en el terreno de las ideas aunque sean contrapuestas. El descalificar no es más que un síntoma de la propia pequeñez. Saludos y seguid así”.
Los sevillistas deberíamos seguir poniendo el culo como hemos hecho hasta ahora ante la vejación, la amenaza, el insulto disfrazado o el más visual, la ignominia más cruel, la indiferencia más evidente, la comparación más incomparable, la ironía más despreciable, la desinformación, la lapidación como intentaron hacer en Málaga hace diez años, el desprecio más incomprensible, la chulería más feroz, la risa bravucona, los comentarios más sarcásticos, las falsas imágenes televisivas que nada demuestran o el descaro sin reproche de todos cuantos envidian la Historia de nuestro Club centenario.
En este blog de poco más de 200 post que ayer cumplió 8 meses, se ha tachado a este buen hombre de una gran falacia como es textualmente la de ‘dar por culillo’ (ni siquiera por culo) y ser algo muy desagradable como es un ‘engendro’, insulto muy feo como quedó demostrado en la ‘peli’ Gigoló. De todas formas, queremos dejar claro que el término se usó como indica la RAE en referencia a la ‘mala concepción’ en este caso de sus formas con otros equipos como en este caso nuestro Sevilla. Uno de los dos únicos opinantes lo incluyó dentro del desafortunado colectivo social de ‘mamones y fantasmas’, aderezado con el maloliente y vil calificativo de ‘basuras’. Creemos que el participante se refirió con ello a la acepción en la que la RAE se refiere a ‘despreciable o indeseable’, aunque consideramos que cualquier persona puede despreciar a quién considere oportuno sin llegar en este caso a creer considerarlo ‘calificativo injurioso’. El otro participante de los dos post que se publicaron lo calificó eso sí de ‘imbécil’, término que la propia RAE define como ‘alelado, escaso de razón; flaco o débil’, descalificativos que comprendemos que puedan haber sido considerados muy fuertes.
En el segundo y definitivo post (para qué iban a ser más) que requirió por alusiones su sinrazón antisevillista, se le dedicó el malsonante improperio de ‘arrastrado’, que lo quisimos usar como sinónimo de ‘miserable’, término que la RAE define como ‘desdichado o infeliz’, pero también como ‘malvado o perverso’, algo que realmente hemos comprendido que no se le debería decir a nadie. Lo sentimos real y sinceramente.
Por último, uno de los dos únicos opinantes de estos dos post, acabó por llamarle ‘repugnante sujeto’ y utilizó puntos suspensivos para llamarle ‘sopla poll…..’, algo que si hubiese acabado de escribir, vendría a poder significar según la RAE ‘sin gracia’.
Pero sí, desde El Alminar de Nervión queremos pedir franco perdón a Ivar por el perjuicio que puedan causarle tamaños descalificativos, mucho más reprochables que los clásicos insultos que se pronuncian en todos los campos de fútbol en los que estáis pensando. Lo sentimos Ivar y ten por seguro que los corregiremos a la mayor brevedad en cuanto el trabajo que hace vivir a este pobre ‘yonki’ sevillano como nos llamáis en el Calderón, deje un respiro para su rectificación, que bastante tiene usted ya con los que le suelen dedicar en su respetabilísima columna.
Sin otro menester que decirle, reciba un sincero y cordial saludo de este lector que no ha sabido encontrar ‘en el terreno de las ideas’ la broma en sus comentarios hacia este Club que seguramente usted, también admire. Sobre todo después de haberle sobrado, como trata usted de hacernos creer que predijo Del Nido, varios puntos para asegurar la Champions.





Creo el nota este no merecía ni una letra tuya, aunque sea con ironía.
Señores míos, quería aclararles que es mi nombre verdadero, y que les agradezco que me conviertan en referencia de vuestros odios y resentimientos. Es divertido, aunque no recíproco. Saludos.
Realmente no siento ningun odio a tu persona, tengo un gran respeto a las personas discapacitadas. al ser tu un periodista sensasionalista y amarillista veo que tu trabajo da resultado. mediocre pero lo da.